Así es, mis queridos clientes VIP, si estuve ausente unos cuantos días es porque me salió "un viaje de negocios" al que no me pude resistir.
Les voy a contar un poco porque pues ya estamos en confianza, no? Y seguro aclararé de paso algunas dudas.
Después de algunos años en el ambiente, me he hecho de clientes de los que en el ámbito comercial llaman "Consentidos". Clientes que de tanto verlos y tener tratos con ellos se vuelven como parte de la familia. Bueno, no tanto, pero me entienden, no? Esos personajes con los que siempre puedes contar y que a veces hasta culpable te sientes porque te dan dinero sin que tengas siquiera que bailarles (en serio!) y que son felices tan sólo con tenerte ahí sentada por horas platicando de nada y de todo a la vez. Clientes que te llevan obsequios y te piden de cenar la sopa que ya saben que tanto te gusta y la ensalada césar que al capitán de meseros del AVPM le queda tan bien. Te piden de postre las fresas flameadas que son una tentación y que de haber sabido, no te comes esa rebanada de pay de limón que sobraba en tu refri (demasiadas calorías para un día!).
Estos clientes a veces van una vez por semana, a veces dos, a veces cada dos semanas, a veces no los ves en un mes entero, pero siempre regresan y siempre están ahí los necesites o no. Es una relación padre, casi de amistad. Pero una amistad que siempre lleva las cuentas claras, que siempre paga por tu tiempo y nunca abusa de su posición de "consentido".
Y pues bueno, fue durante el postre que mi Cliente Consentido me pidió que lo acompañara a un viaje importante para sus negocios que de otra manera habría sido "aburridísimo para él". El lugar, los días y la cantidad que me ofrecía me parecieron justos por lo que acepté. Al final, era como salir de viaje con uno de mis amigos con todos los gastos pagados y sin tener que hacer algo que yo no quisiera.
Obvio, si esto me lo hubiera propuesto alguien a quien acabo de conocer jamás habría aceptado. Este viaje fue una muestra de confianza por ambas partes y creo que ambos quedamos satisfechos con nuestra parte del trato y nuestras respectivas ganancias. Como dicen los americanitos, fue un WIN-WIN.
No se preocupen, todavía hay Xinnah pa'rato.
Un besito a todos por su paciencia.
Les voy a contar un poco porque pues ya estamos en confianza, no? Y seguro aclararé de paso algunas dudas.
Después de algunos años en el ambiente, me he hecho de clientes de los que en el ámbito comercial llaman "Consentidos". Clientes que de tanto verlos y tener tratos con ellos se vuelven como parte de la familia. Bueno, no tanto, pero me entienden, no? Esos personajes con los que siempre puedes contar y que a veces hasta culpable te sientes porque te dan dinero sin que tengas siquiera que bailarles (en serio!) y que son felices tan sólo con tenerte ahí sentada por horas platicando de nada y de todo a la vez. Clientes que te llevan obsequios y te piden de cenar la sopa que ya saben que tanto te gusta y la ensalada césar que al capitán de meseros del AVPM le queda tan bien. Te piden de postre las fresas flameadas que son una tentación y que de haber sabido, no te comes esa rebanada de pay de limón que sobraba en tu refri (demasiadas calorías para un día!).
Estos clientes a veces van una vez por semana, a veces dos, a veces cada dos semanas, a veces no los ves en un mes entero, pero siempre regresan y siempre están ahí los necesites o no. Es una relación padre, casi de amistad. Pero una amistad que siempre lleva las cuentas claras, que siempre paga por tu tiempo y nunca abusa de su posición de "consentido".
Y pues bueno, fue durante el postre que mi Cliente Consentido me pidió que lo acompañara a un viaje importante para sus negocios que de otra manera habría sido "aburridísimo para él". El lugar, los días y la cantidad que me ofrecía me parecieron justos por lo que acepté. Al final, era como salir de viaje con uno de mis amigos con todos los gastos pagados y sin tener que hacer algo que yo no quisiera.
Obvio, si esto me lo hubiera propuesto alguien a quien acabo de conocer jamás habría aceptado. Este viaje fue una muestra de confianza por ambas partes y creo que ambos quedamos satisfechos con nuestra parte del trato y nuestras respectivas ganancias. Como dicen los americanitos, fue un WIN-WIN.
No se preocupen, todavía hay Xinnah pa'rato.
Un besito a todos por su paciencia.
