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jueves, 7 de enero de 2010

a qué se va a un un téibol, apá? (parte 4)

En esta ocasión aclararé dos mitos en un sólo post porque generalmente uno lleva al otro. Y para los que pedían pruebas de campo (o cómo era, Morten?) les dejo de tarea que este fin de semana elijan el lugar de su preferencia, abran bien los ojos y tomen notas mentales. Tampoco se trata de cuestionar a las chicas, ok? La tarea es para que dis-fru-ten tanto ustedes como nosotras, sus fieles teiboleras.


Mito No. 3 En un AVPM puedes ver, pero no puedes tocar.

Este mito es muy socorrido y muy alentado por los hombres, sobretodo cuando la conversación está siendo escuchada por una mujer. Nada más erróneo. Cuando la bailarina hace un lap dance es con la idea de que digamos "estimular" al cliente para que pague un privado porque en el privado ellos ganan más -en especie- y nosotras también.

Como el lap dance se hace en público, es decir con los acompañantes del cliente siendo testigos, y demás mesas de alrededor, pues se les pide "no tocar"-esperando que toquen lo menos posible- con tal de que el espectáculo no se salga de control y pierda "lo artístico" del asunto; y de paso, porqué no, aumentar la calentura y que pasen al privado. Ya saben como es ésto, te prohiben algo y resulta más atractivo y se busca la manera de pasar por alto la regla.

Sobra decir que TODOS tocan pierna, nalga o teta a la primer oportunidad. Y los que digan que no están mintiendo.




Mito No. 4 Si entras al privado es porque va a haber sexo garantizado. Por eso son más caros, no?

Pues sí es más caro porque pagas tres bailes "de jalón" y porque en el privado, como su nombre lo indica, cuentas con más privacía para hacer y deshacer, tocar, apretar, estrujar, meter, sacar, chupar y demás.

Pero... siempre hay un pero. Hay varios tipos de privado. A veces se le llama Privado a una sala sin mesas, sólo sillones más cómodos, poca luz y personal de seguridad vigilando la entrada. A veces, el privado es sólo una mesa escondidita en el rincón y a veces es una especie de habitación de pequeño tamaño con cortinas que hacen de separadores y dan una falsa sensación de privacidad (Yo en lo personal odio estos últimos).

Como sea, en el privado puede pasar de todo siempre y cuando el lugar y la bailarina lo permitan y obvio, el cliente pague la cuota correspondiente. Hay quienes sólo se dedican a cachondear, o al equivalente a un juego previo subido de tono sin penetración ni sexo oral. Hay bailarinas que hacen chaquetas o pajas y llegan al sexo oral sin que haya penetración, y hay algunas que de plano se dedican al sexo en toda la extensión de la palabra.

El pasar al privado te garantiza que al menos tus acompañantes no van a saber en realidad qué tanto le agarraste a la bailarina o qué tanto ella te agarró a ti. Nada más.

Lo que nunca dejaré de aconsejarles es que primero pregunten antes de hacerse falsas expectativas y llevarse sorpresas desagradables. Insisto, el personal de seguridad, la boletera y los meseros, están ahí para darles la información necesaria si es que les da pena o no son lo suficientemente sutiles para preguntarle directamente a las bailarinas.

FIN.


Que tengan un lindo fin de semana, besos!
Xinnah.

lunes, 4 de enero de 2010

a qué se va a un un téibol, apá? (parte 3)

Mito No. 2. Si te ligas a una teibolera, te ahorras lo de los privados, goooeeiii!


Primero algunas definiciones que les ayudarán:

Pagarle un trago a una bailarina: es lo que se conoce comúnmente como "fichar". Es un trago generalmente, más caro que los de los clientes porque con éste, la bailarina se lleva una comisión. El porcentaje varía. Depende de la bailarina si lo pide con alcohol o sin.

Un baile o un Lap Dance: es como que el servicio básico de una bailarina ya que no en todos los lugares pagan por "fichar" (me choca esta palabra). La bailarina te baila y se va quitando su ropita mientras tú te quedas sentadito en tu mesa, a la vista de los demás clientes y de todos tus acompañantes. El baile dura lo que una canción.

Pagar un privado o ir al privado: Es cuando literalmente, la bailarina te lleva a lo oscurito. Puede ser solamente una mesa escondidita en el rincón o una habitación totalmente cerrada con personal de seguridad en la entrada. Ir al privado generalmente cuesta el equivalente a lo de tres bailes en tu mesa y dura tres canciones.

Servicios extra: No todos los AVPM (ni todas las bailarinas) tienen este tipo de servicios. Se refiere a cuando al calor de las copas o de la lana ya hay cierta afinidad entre el cliente y la bailarina y se necesita desfogar la calentura, o como quien dice, pagarle a la chica por un acostón. Hay antros que cuentan con las instalaciones necesarias in situ y otros que no, por lo que tienes que pagar lo que se conoce como La Cuota de Salida para llevarte a la chica a un hotel o a donde se haya acordado.



Ahora sí vamos a aclarar este mito tan socorrido entre jóvenes y no tan jóvenes. Para empezar, yo no recomiendo ir a un AVPM/Salón de Striptease/Bar de Table Dance/Men's Club, etc. con el objetivo de ligarse a una bailarina, pero nadie escarmienta en cabeza ajena.

Si bien es cierto, que a veces sin proponérnoslo llegamos a sentir cierta preferencia o atracción por alguno de nuestros clientes, mezclar los negocios con el placer casi siempre trae consigo malos resultados -por no decir desastrosos- donde quiera que se aplique el caso.

Luego, el costo de los bailes, de los tragos, de los privados, y de algún servicio extra, no están en manos de nosotras. No es decisión nuestra aplicar un descuento u ofrecer bailes gratis. Al menos, no en los AVPM en los que he trabajado hasta el momento (y miren que son varios). Así que por favor, ténganlo muy en mente.


Sin embargo, puede ser que ustedes con su carisma y su generosidad hayan llamado la atención de la bailarina y ésta acceda a verlos fuera del AVPM. Sucede más comúnmente de lo que podría pensarse. Obviamente, esto ya depende enteramente de ustedes y sus habilidades de persuasión.


... Continuará

jueves, 17 de diciembre de 2009

a qué se va a un un téibol, apá? (parte 2)

Mito No. 1. Por ver no se paga. Este es el primer error de muchos. El tan famoso dicho no aplica en este tipo de lugares.



Básicamente, algunos me dirán que a un AVPM se va a "ver viejas encueradas", no? Pues sí...


...pero hay de viejas


a viejas.

Así que entonces todo depende del lugar que seleccionen. En un Bar de Table Dance se pueden hacer muchas cosas, pero el objetivo principal es pasársela bien. Disfrutar la vista, el trago y la compañía es un deber.

Si es la primera vez que asisten, les voy a pedir un favor. Evítense la tan trillada y molesta frase de "no me haces descuento por ser la primera vez que vengo? ándale, pa'que regrese con más ganas". No hay nada más desmoralizador para una bailarina que un cliente que cree que está lidiando con la Marchanta de las verduras del mercado. No, no.

Si no saben cuánto cuesta un baile, un privado o un servicio extra, pregúntenle a alguno de seguridad. Serán sus mejores amigos, neto. Estos muchachitos son los que mejor saben qué se puede hacer y qué no; y si no lo saben les dirán o que tienen que ponerse de acuerdo con la bailarina o con el capitán. Hagan cuentas y limítense a pedir lo que pueden pagar. No hay más.

En caso de que vean que su capital no les va a alcanzar para divertirse tanto como ustedes querían, sean honestos. No tengan a la chica entretenida con sus aventuras de cuando se fueron de campamento con los Scouts. No nos interesa salvo que después de 10 minutos de plática ustedes se animen a pagar un privado. Mejor díganle a la chica que le invitan una copa nadamás o que prefieren regresar con "más tiempo y más recursos" otro día. Y en el inter, no anden tratando de tocar de más de a grapa, no sean cabrones.

Recuerden que las teiboleras vivimos de nuestro cuerpo y por este cuerpo Se Paga.



... continuará