En esta ocasión aclararé dos mitos en un sólo post porque generalmente uno lleva al otro. Y para los que pedían pruebas de campo (o cómo era, Morten?) les dejo de tarea que este fin de semana elijan el lugar de su preferencia, abran bien los ojos y tomen notas mentales. Tampoco se trata de cuestionar a las chicas, ok? La tarea es para que dis-fru-ten tanto ustedes como nosotras, sus fieles teiboleras.
Mito No. 3 En un AVPM puedes ver, pero no puedes tocar.
Este mito es muy socorrido y muy alentado por los hombres, sobretodo cuando la conversación está siendo escuchada por una mujer. Nada más erróneo. Cuando la bailarina hace un lap dance es con la idea de que digamos "estimular" al cliente para que pague un privado porque en el privado ellos ganan más -en especie- y nosotras también.
Como el lap dance se hace en público, es decir con los acompañantes del cliente siendo testigos, y demás mesas de alrededor, pues se les pide "no tocar"-esperando que toquen lo menos posible- con tal de que el espectáculo no se salga de control y pierda "lo artístico" del asunto; y de paso, porqué no, aumentar la calentura y que pasen al privado. Ya saben como es ésto, te prohiben algo y resulta más atractivo y se busca la manera de pasar por alto la regla.
Sobra decir que TODOS tocan pierna, nalga o teta a la primer oportunidad. Y los que digan que no están mintiendo.
Mito No. 4 Si entras al privado es porque va a haber sexo garantizado. Por eso son más caros, no?
Pues sí es más caro porque pagas tres bailes "de jalón" y porque en el privado, como su nombre lo indica, cuentas con más privacía para hacer y deshacer, tocar, apretar, estrujar, meter, sacar, chupar y demás.
Pero... siempre hay un pero. Hay varios tipos de privado. A veces se le llama Privado a una sala sin mesas, sólo sillones más cómodos, poca luz y personal de seguridad vigilando la entrada. A veces, el privado es sólo una mesa escondidita en el rincón y a veces es una especie de habitación de pequeño tamaño con cortinas que hacen de separadores y dan una falsa sensación de privacidad (Yo en lo personal odio estos últimos).
Como sea, en el privado puede pasar de todo siempre y cuando el lugar y la bailarina lo permitan y obvio, el cliente pague la cuota correspondiente. Hay quienes sólo se dedican a cachondear, o al equivalente a un juego previo subido de tono sin penetración ni sexo oral. Hay bailarinas que hacen chaquetas o pajas y llegan al sexo oral sin que haya penetración, y hay algunas que de plano se dedican al sexo en toda la extensión de la palabra.
El pasar al privado te garantiza que al menos tus acompañantes no van a saber en realidad qué tanto le agarraste a la bailarina o qué tanto ella te agarró a ti. Nada más.
Lo que nunca dejaré de aconsejarles es que primero pregunten antes de hacerse falsas expectativas y llevarse sorpresas desagradables. Insisto, el personal de seguridad, la boletera y los meseros, están ahí para darles la información necesaria si es que les da pena o no son lo suficientemente sutiles para preguntarle directamente a las bailarinas.
FIN.
Que tengan un lindo fin de semana, besos!
Xinnah.
Mito No. 3 En un AVPM puedes ver, pero no puedes tocar.
Este mito es muy socorrido y muy alentado por los hombres, sobretodo cuando la conversación está siendo escuchada por una mujer. Nada más erróneo. Cuando la bailarina hace un lap dance es con la idea de que digamos "estimular" al cliente para que pague un privado porque en el privado ellos ganan más -en especie- y nosotras también.
Como el lap dance se hace en público, es decir con los acompañantes del cliente siendo testigos, y demás mesas de alrededor, pues se les pide "no tocar"-esperando que toquen lo menos posible- con tal de que el espectáculo no se salga de control y pierda "lo artístico" del asunto; y de paso, porqué no, aumentar la calentura y que pasen al privado. Ya saben como es ésto, te prohiben algo y resulta más atractivo y se busca la manera de pasar por alto la regla.
Sobra decir que TODOS tocan pierna, nalga o teta a la primer oportunidad. Y los que digan que no están mintiendo.
Mito No. 4 Si entras al privado es porque va a haber sexo garantizado. Por eso son más caros, no?
Pues sí es más caro porque pagas tres bailes "de jalón" y porque en el privado, como su nombre lo indica, cuentas con más privacía para hacer y deshacer, tocar, apretar, estrujar, meter, sacar, chupar y demás.
Pero... siempre hay un pero. Hay varios tipos de privado. A veces se le llama Privado a una sala sin mesas, sólo sillones más cómodos, poca luz y personal de seguridad vigilando la entrada. A veces, el privado es sólo una mesa escondidita en el rincón y a veces es una especie de habitación de pequeño tamaño con cortinas que hacen de separadores y dan una falsa sensación de privacidad (Yo en lo personal odio estos últimos).
Como sea, en el privado puede pasar de todo siempre y cuando el lugar y la bailarina lo permitan y obvio, el cliente pague la cuota correspondiente. Hay quienes sólo se dedican a cachondear, o al equivalente a un juego previo subido de tono sin penetración ni sexo oral. Hay bailarinas que hacen chaquetas o pajas y llegan al sexo oral sin que haya penetración, y hay algunas que de plano se dedican al sexo en toda la extensión de la palabra.
El pasar al privado te garantiza que al menos tus acompañantes no van a saber en realidad qué tanto le agarraste a la bailarina o qué tanto ella te agarró a ti. Nada más.
Lo que nunca dejaré de aconsejarles es que primero pregunten antes de hacerse falsas expectativas y llevarse sorpresas desagradables. Insisto, el personal de seguridad, la boletera y los meseros, están ahí para darles la información necesaria si es que les da pena o no son lo suficientemente sutiles para preguntarle directamente a las bailarinas.
FIN.
Que tengan un lindo fin de semana, besos!

